Si quieres escalar en tu empresa, cambia de empresa


Siento insistir, pero si quieres escalar en tu empresa plantéate cambiar de empresa.

¡Te lo digo por experiencia! Tras más de 25 años trabajando en diferentes organizaciones, desde pymes hasta multinacionales pasando por una startup, he podido comprobar que solo hay dos maneras de escalar en tu empresa: o eres un fuera de serie o vas bendecido por la dirección general… o las dos cosas. Lo que pasa en es que en segundo caso, suele ser un paquete el que asciende, casi siempre por conveniencia y no por méritos propios.

Podría enumerar más de 20 casos que he visto alrededor mío en los que no se ha apostado por el profesional fiel de la cantera a la hora de cubrir una posición de dirección. Mola más fichar de fuera. Y eso conlleva 3 riesgos que aquí enumero:

  1. El nuevo debe adaptarse al nuevo puesto, a la nueva cultura de empresa, a los nuevos procesos y toma de decisiones. Eso, en sí mismo, lleva tiempo. Y coste!
  2. El que está debajo que esperaba le dieran esa posición se queda jodido. Y el coste de tener cabreado a un trabajador fiel es el mayor coste que hay para una empresa. La productividad de ese recurso ya no será la misma. Además la motivación será baja porque se verá “defraudado” porque no han confiado en él. Y, por ende, deberá “formar” a su nuevo jefe.
  3. El resto de la organización verá con recelo esa decisión porque esperaba que uno de dentro cubriera esa plaza.

Todo ello sin contar con el coste económico que supone contratar a un recurso de fuera (como los fichajes de fútbol). Siempre cuesta menos ascender al crack que tienes dentro.

Escalar en la empresa no esa tarea fácil

No solo debes demostrar día tras día, mes tras mes, año tras año tus bondades profesionales y personales sino que tienes que tener suerte de que tus superiores confíen en ti todo el rato. Eso si no tienes que competir con otro compañero del mismo departamento o de otro. Aunque competir entre compañeros no es malo porque te mantiene despierto, activo, reactivo en tu puesto de trabajo.

Hoy nos encontramos una situación delicada en las empresas grandes, en las multinacionales: si no consigues las cifras trimestrales te arriesgas a que te inviten a irte a casa (esto lo lleva haciendo Microsoft los últimos 20 años). Esta premisa, muy típica de las corporaciones americanas, se complica aún más hoy en día, donde se accede a la información (las fuentes de datos) de forma inmediata, a través de cualquier dispositivo y en cualquier momento. Antes había que esperar al cierre de mes para saber cómo había ido el negocio. Hoy con dos clicks accedes a una herramienta web que te dice todo en un dashboard – cuadro de mandos- desde donde se analiza todo y se toman las decisiones.

Todos y cada uno de los profesionales que trabajan en ventas o marketing o desarrollo de negocio saben desde el primer día qué cuota de venta deben conseguir a final de año y de qué presupuesto disponen para conseguirlo. Las herramientas y la tecnología permite conocer la salud de la compañía, el estado del negocio. El que domine estos medios tiene el poder de la información y puede tomar decisiones que impulsen el negocio.

Recuerda que no es lo mismo el poder que la influencia. (by Eduardo Lazcano).

Si estás sufriendo, plantéate cambiar de empresa

Si has sufrido este caso, donde has querido escalar en tu empresa y te han puesto un jefe nuevo, deberías reconsiderar tu continuación en dicha empresa. Claro que puedes permanecer pero debes hacer el ejercicio de poner en una balanza las cosas buenas y las cosas que no te gustan tanto. De esta forma verás hacia donde se inclina tu balanza.

Mucha gente para escalar en su carrera profesional cambia de empresa. Y este movimiento debe ser como el del caballo del ajedrez, salto en dos tramos: hacia fuera de tu empresa y hacia arriba de tu actual escalafón. De esta forma escalas pero en otro sitio. Los beneficios de dicho movimiento son múltiples: motivado por tu nueva empresa, motivado por tu nuevo trabajo ( y nuevo sueldo), motivado por tu nuevo proyecto profesional donde sientes un poquito de vértigo pero sano.

He de confesarte que yo he realizado una par jugadas de ajedrez con el caballo. Y no me ha ido nada mal. A veces tienes que tomar esa decisión tan dura de “salir de tu zona de confort” y arriesgar un poco. Total, si aún tienes ganas de seguir aportando valor en la empresa, plantéate si es es la que estás (donde ya no te valoran tanto) o en una nueva donde puedas demostrar tus aptitudes. Es cuestión de actitud.

Déjame recomendarte un post que escribí hace un año y que habla de “Las 4 patas de la felicidad en el trabajo”, la mítica teoría del taburete que gustó tanto entre mis lectores y amigos.

Resumiendo, si realmente quieres escalar en tu empresa, tendrás que pensarte dos veces el siguiente movimiento, o salto del caballo o quedarte como un peón (ajedrísticamente hablando).

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